¿Sientes dolor, inflamación o infección en el borde de la uña? La uña encarnada es una afección frecuente que puede empeorar si no se trata a tiempo.
Uña encarnada
En Clínica del Pie La Malagueta ofrecemos una solución eficaz mediante tratamiento mínimamente invasivo, que elimina el problema de forma segura y permite una rápida recuperación.
¿Qué es la onicocriptosis?
La onicocriptosis, conocida coloquialmente como uña encarnada, es una afección dolorosa que ocurre cuando el borde lateral de la uña (generalmente del dedo gordo) se clava en el tejido blando circundante.
Este crecimiento irregular provoca que la uña actúe como un cuerpo extraño, generando una respuesta inflamatoria constante. No es solo un problema de corte; es una patología que, si no se trata de forma profesional, tiende a cronificarse, afectando a la movilidad y a la calidad de vida del paciente.
¿Cuáles son los síntomas de la uña encarnada?
La progresión de una uña encarnada suele pasar por varias etapas que el paciente identifica rápidamente:
¿Cómo diagnosticamos la uña encarnada?
En nuestra clínica realizamos una valoración clínica detallada para determinar el origen del problema:
01
Análisis de la morfología ungueal
Evaluamos tanto las causas externas como las causas internas que pueden generar esta morfología ungueal y, por tanto, la tendencia que puede tener a encarnarse.
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Valoración de la cronicidad
Para nosotros es muy importante diferenciar entre casos agudos —es la primera vez que le ocurre el problema al paciente— y casos crónicos —un problema que le viene sucediendo durante mucho más tiempo—. Esta diferenciación nos permite valorar otros tipos de tratamientos más efectivos a largo plazo.
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Tratamientos específicos
Proponemos el tratamiento más adecuado a cada caso, en función de las pruebas realizadas. Según el caso, esto puede incluir desde radiología —para ver el estado de la falange, el hueso que está debajo de la uña— hasta un estudio biomecánico —para ver cómo se comporta el dedo dentro del zapato—. Una vez que tenemos toda esta información, proponemos el tratamiento más adecuado.
¿Cómo es el tratamiento definitivo de mi uña encarnada?
Frente a los métodos tradicionales agresivos, apostamos por la cirugía láser de alta potencia, el tratamiento más resolutivo y estético que existe actualmente:
Técnica definitiva (matricectomía láser)
Bajo anestesia local, eliminamos únicamente la raíz del segmento de uña que se clava. El láser cauteriza el tejido con precisión milimétrica, impidiendo que esa parte de la uña vuelva a crecer.
Sin puntos de sutura
Al no realizar incisiones con bisturí, no se requieren puntos, lo que garantiza un resultado estético impecable.
Recuperación inmediata
El paciente sale caminando por su propio pie con un vendaje ligero. Se puede retomar la actividad cotidiana y el uso de calzado habitual en apenas 48-72 horas.
Postoperatorio sin dolor
El láser reduce drásticamente la inflamación postquirúrgica. La mayoría de nuestros pacientes no requieren medicación analgésica tras la intervención.
Preguntas frecuentes sobre la uña encarnada
La intervención se realiza bajo anestesia local, por lo que el paciente no siente dolor durante el procedimiento. Además, al tratarse de cirugía láser, el postoperatorio es mucho más cómodo: el láser cauteriza el tejido a la vez que actúa, reduciendo el sangrado, la inflamación y las molestias posteriores.
Sí. Una de las grandes ventajas de la cirugía láser es la recuperación inmediata: el paciente sale caminando por su propio pie con un vendaje ligero y puede retomar su actividad cotidiana y el calzado habitual en muy poco tiempo.
La cirugía láser, frente a la técnica tradicional con fenol, reduce considerablemente el dolor y, sobre todo, la convalecencia: permite dar el alta al paciente en torno a las 2 semanas tras la intervención, frente a las 5-6 semanas de la técnica tradicional. No obstante, el láser no es adecuado para todos los pacientes: hay que seleccionar muy bien el caso. Por eso, la elección entre técnica tradicional con fenol y láser depende mucho de cada paciente, aunque para nosotros el láser es la técnica de elección en la mayoría de los casos. En ninguna de las dos técnicas se necesitan puntos de sutura.
La cirugía reduce considerablemente el riesgo de que vuelva a aparecer el trozo de uña. Si bien es cierto que, en casos muy excepcionales, puede aparecer una pequeña recidiva, esta se trataría sin ningún problema y sin coste añadido para el paciente, quedando incluida en posteriores intervenciones si fuera necesario. Es un dato significativamente bajo y poco frecuente, pero es importante que el paciente lo conozca: y si llegara a ocurrir, lo podemos resolver con total tranquilidad.
No. Al no realizar incisiones con bisturí, no se requieren puntos de sutura, lo que garantiza un resultado estético impecable y una cicatrización más cómoda.
El postoperatorio es muy llevadero. El láser reduce drásticamente la inflamación postquirúrgica, por lo que la mayoría de nuestros pacientes no necesitan medicación analgésica tras la intervención. Además, como protocolo interno propio, junto al vendaje nos gusta colocar un zapato especial postquirúrgico que el paciente llevará durante unos días. Conviene recalcar que se trata de un protocolo interno que a nosotros nos aporta mucha seguridad y que nos ha dado muy buenos resultados postoperatorios. Aunque en muchos otros sitios no es lo más habitual, para nosotros ha demostrado ser un arma muy eficaz en el postoperatorio. Pautamos siempre un seguimiento para asegurar una correcta evolución.
La prevención pasa por unos consejos básicos: usar un calzado amplio, realizar un corte de uña adecuado y acudir al podólogo para una correcta orientación. Hay pacientes con cierta predisposición genética o biomecánica a este problema, y es en esos casos cuando puede hacerse necesaria una intervención. Pero, en la mayoría de los casos, se trata de algo puntual que, con una buena recomendación, no tiene por qué llegar nunca a cirugía.

