¿Has estado sufriendo dolor en el talón durante mucho tiempo y los tratamientos conservadores no te han brindado alivio? ¡No te preocupes! Este tipo de molestias suele estar relacionado con la fascitis plantar o con el espolón calcáneo, dos afecciones muy frecuentes que suelen aparecer de forma conjunta.
Fascitis plantar
y espolón calcáneo
En Clínica del Pie La Malagueta ofrecemos un enfoque innovador: la cirugía mínimamente invasiva: la cirugía mínimamente invasiva, la fasciotomía ecográfica.
¿Qué es la fascitis plantar?
La fascitis plantar y el espolón calcáneo son afecciones del pie muy relacionadas que suelen causar dolor en el talón. La fascitis es la inflamación de la fascia plantar, mientras que el espolón es una calcificación en el hueso que puede aparecer por esa tensión.
Se manifiesta principalmente con dolor en el talón, que suele ser más intenso al dar los primeros pasos por la mañana o después de periodos prolongados de reposo. Entre sus causas más frecuentes están el uso excesivo, caminar o correr mucho, usar calzado inadecuado, el sobrepeso o tener alteraciones en la pisada.
El tratamiento suele incluir reposo, estiramientos, fisioterapia, uso de plantillas, hielo y, en algunos casos, medicación para reducir la inflamación.
¿Cuáles son los síntomas de la fascitis plantar y el espolón calcáneo?
La fascitis plantar, con o sin espolón calcáneo asociado, suele manifestarse con los siguientes síntomas:
¿Cómo diagnosticamos la fascitis plantar?
Para nosotros, cada pie es único. Por eso, hemos diseñado un protocolo de diagnóstico de alta precisión basado en tres pilares:
01
Análisis de tu historial
Analizamos tu caso de forma integral, con o sin pruebas previas. Evaluamos minuciosamente cualquier informe, resonancia o radiografía que nos aportes, pero si no dispones de ellos, realizamos un análisis directo desde cero. Escucharte es el primer paso para empezar a buscar el camino de tu recuperación
02
Diagnóstico de vanguardia
Contamos con tecnología de vanguardia para confirmar el diagnóstico, como la ecografía de alta resolución y la radiología digital, así como equipos de análisis de la marcha de última generación.
03
Tu plan personalizado
Con toda la información recopilada, diseñamos el plan de tratamiento más adaptado a tu caso, buscando una recuperación real y duradera.
¿Qué tratamientos realizamos
para la fascitis plantar y el espolón calcáneo?
Las técnicas más avanzadas y eficaces para resolver tu fasciopatía plantar y el dolor asociado al espolón calcáneo:
Ondas de choque
Tecnología no invasiva que estimula la regeneración natural del tejido.
Infiltraciones ecoguiadas
Máxima seguridad y precisión aplicando el tratamiento directamente en el foco del dolor.
Plantillas 3D personalizadas
Diseñadas mediante escaneo digital para corregir la causa biomecánica que provoca la tensión.
Terapia regenerativa
Aplicación de factores biológicos para reparar las fibras dañadas de la fascia.
Cirugía mínimamente invasiva
Soluciones definitivas para casos crónicos, con una recuperación rápida y sin ingreso.
Casos reales
Descubra cómo es posible aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad de su pie sin necesidad de tratamientos invasivos. Resultados visibles en fascitis plantar y espolón calcáneo, incluso cuando otros tratamientos no han dado resultado
Preguntas frecuentes sobre la fascitis plantar y el espolón calcáneo
Sí, si no se corrigen los factores que los provocan, como la pisada, el sobrepeso o el uso de calzado inadecuado. Un tratamiento bien enfocado y personalizado reduce significativamente el riesgo de recidiva.
No necesariamente. En muchos casos el espolón no es la causa del dolor, sino la propia degeneración y engrosamiento de la fascia plantar. El espolón calcáneo es, en muchas ocasiones, una consecuencia de la degeneración crónica y mantenida en el tiempo de un tejido blando como es la fascia plantar. Por eso resulta fundamental realizar un buen diagnóstico para saber cuál es la causa concreta del dolor en cada caso.
En muchos casos, una plantilla adecuada junto con una buena pauta terapéutica y unos ejercicios bien dirigidos pueden ser suficientes, sobre todo en las fases iniciales. En ocasiones, estos tratamientos forman parte de un abordaje más amplio. Hoy en día, la fasciopatía plantar no suele resolverse con un único tratamiento: a menudo necesita la combinación de uno, dos o incluso más tratamientos, ya que cada caso evoluciona de una forma distinta. La ventaja de nuestra clínica es que contamos con la experiencia y la tecnología para abordar cada caso de forma específica, desde lo más simple hasta lo más complejo, siempre apoyados en una base diagnóstica sólida.
La cirugía no es la primera opción ni la más frecuente. Se plantea cuando, tras un tiempo razonable aplicando tratamientos conservadores bien pautados (plantillas, ejercicios, terapias específicas), el dolor persiste y limita la vida diaria del paciente. Al final, operamos cuando los tratamientos conservadores han fracasado. Por desgracia, esto ocurre con bastante frecuencia y nos vemos obligados a plantear una intervención quirúrgica en ambiente hospitalario, de la que el paciente sale caminando el mismo día. Nosotros nos encargamos de aliviar y de preocuparnos por todo el postoperatorio, acompañando al paciente durante todo el camino. La decisión siempre se toma de forma individualizada y nunca de manera precipitada.
Realizamos la cirugía mediante técnicas mínimamente invasivas, que se llevan a cabo a través de incisiones muy pequeñas, sin grandes cortes ni cicatrices llamativas. Esto permite una recuperación más rápida y cómoda. El procedimiento es ambulatorio y está guiado por nuestra experiencia y tecnología, lo que nos permite actuar con gran precisión sobre la zona afectada.
La recuperación suele ser progresiva, y cada paciente la afronta de una manera diferente. Gracias al carácter mínimamente invasivo de la técnica, el paciente puede reincorporarse a su vida cotidiana en un plazo razonable. Pautamos un seguimiento personalizado para asegurar una correcta evolución, adaptando los tiempos a cada caso. Y, sobre todo, que el paciente no se preocupe: nosotros le acompañaremos durante todo el camino.
El dolor postoperatorio se controla de forma sencilla con terapia analgésica y antiinflamatoria habitual, algo absolutamente razonable. Además, con el uso de un zapato postoperatorio, el dolor y la compresión se reducen bastante. No es necesario el uso de muletas ni la hospitalización, lo que hace que la recuperación sea mucho más cómoda para el paciente.
Cuando el diagnóstico es correcto y se trata la causa real del problema, los resultados suelen ser muy satisfactorios y duraderos. Por eso insistimos tanto en la importancia de un diagnóstico preciso: tratar el origen del dolor, y no solo el síntoma, es lo que marca la diferencia en los resultados a largo plazo.

