Las deformidades de los dedos menores (dedos en garra, en martillo y en mazo) son alteraciones en la forma y posición de uno o varios dedos del pie, habitualmente del segundo al quinto, provocadas por un desequilibrio entre los músculos y tendones que mantienen el dedo recto. Comienzan siendo flexibles y, con el tiempo, tienden a fijarse en una posición rígida.
Este desequilibrio altera la forma en la que el pie reparte las cargas al apoyar, sobrecargando la zona del antepié. Esa sobrecarga es la que acaba produciendo la metatarsalgia.
La metatarsalgia no es una única enfermedad, sino un término que engloba el dolor en la zona del antepié (la almohadilla situada bajo las cabezas de los metatarsianos). Bajo ese nombre se incluyen distintas patologías, como la bursitis, el neuroma de Morton, la rotura de la placa plantar o la enfermedad de Freiberg.
Por eso los síntomas pueden variar según la patología que la origine: el dolor puede ser punzante, notarse como una sensación de ardor o aumento de temperatura, o incluso como una descarga eléctrica hacia los dedos.