El dolor crónico del pie condiciona tu día a día: cada paso, tu trabajo, tu deporte y hasta tu descanso. Cuando una fasciopatía plantar, un espolón calcáneo, un neuroma de Morton, una tendinopatía aquílea, una metatarsalgia o los procesos artrósicos del pie no mejoran con los tratamientos conservadores habituales, las infiltraciones ecoguiadas pueden ser la vía para calmar el dolor y recuperar tu calidad de vida.
Infiltraciones en el pie en Málaga
En Clínica del Pie La Malagueta tratamos estas lesiones con infiltraciones ecoguiadas: una técnica de precisión que lleva el tratamiento justo al punto donde se origina el dolor.
¿En qué consisten las infiltraciones ecoguiadas en el pie?
Las infiltraciones son un procedimiento invasivo en el que se administra, directamente sobre la zona dañada, un producto que se elige en función de cada lesión: puede ser un suero (como el suero glucosado o con dextrosa), un anestésico, un corticoide, o bien una terapia regenerativa o de viscosuplementación. El objetivo es tratar lesiones persistentes que no mejoran con otros tratamientos más conservadores.
Para que sean realmente eficaces, las infiltraciones deben realizarse siempre de forma ecoguiada: la guía por ecografía permite ejecutar el procedimiento con la mayor exactitud posible, depositando el producto justo en la lesión o la zona afectada y respetando las estructuras vecinas. En Clínica del Pie La Malagueta utilizamos ecografía de última generación para realizar este procedimiento de la forma más segura y eficiente.
¿Qué patologías tratamos con infiltraciones ecoguiadas?
Las infiltraciones ecoguiadas son útiles en numerosas patologías del pie y el tobillo en las que conviene llevar el tratamiento directamente a la zona lesionada. Estas son algunas de las que tratamos con más frecuencia:
Fasciopatía plantar
Espolón calcáneo
Neuroma de Morton
Tendinopatía aquílea
Metatarsalgia
Procesos artrósicos del pie
Síndrome del túnel tarsiano
Tendinopatía del tibial posterior
Bursitis del pie
¿Cómo se realiza la infiltración ecoguiada en el pie?
El procedimiento es ambulatorio, sencillo y se desarrolla siguiendo un protocolo claro pensado para tu comodidad y seguridad:
01
Valoración inicial y diagnóstico
Realizamos una exploración clínica completa y un estudio ecográfico para confirmar el diagnóstico, identificar con exactitud la estructura responsable del dolor y decidir junto contigo si la infiltración es la opción más indicada.
02
Asesoramiento previo y consentimiento informado
Al tratarse de una técnica invasiva, te explicamos detalladamente el procedimiento, los beneficios esperados y los posibles riesgos, firmando previamente el consentimiento informado, paso indispensable en este tipo de tratamientos.
03
Preparación y anestesia
Desinfectamos la zona y, en los casos en los que es necesario, aplicamos un bloqueo anestésico local para que la intervención se realice sin dolor y con total comodidad.
04
Aplicación ecoguiada
Con el ecógrafo de alta resolución localizamos la zona afectada y dirigimos la aguja con precisión milimétrica hasta el punto exacto que queremos tratar, viendo en tiempo real cómo el producto se distribuye correctamente en la estructura dañada.
05
Recuperación y seguimiento
La infiltración no requiere reposo prolongado y podrás incorporarte a tu vida normal de forma prácticamente inmediata. Programamos una revisión para valorar la respuesta al tratamiento y, si fuera necesario, complementarlo con fisioterapia, plantillas u otras medidas para tratar la causa del problema.
¿Por qué elegirnos para el tratamiento de infiltraciones ecoguiadas en Málaga?
En una técnica donde se trabaja sobre tendones de pocos milímetros y nervios casi invisibles, la precisión y la experiencia marcan la diferencia. En Clínica del Pie La Malagueta las ponemos de tu parte.
Conocimiento exhaustivo de la anatomía del pie
Dominar la anatomía del pie es imprescindible para depositar el producto en el punto exacto, respetando los vasos y nervios cercanos.
Experiencia clínica en intervencionismo ecoguiado
Años realizando infiltraciones guiadas por ecografía nos permiten abordar con seguridad incluso las estructuras más pequeñas y delicadas.
Trabajamos con ecografía de última generación
Utilizamos ecógrafos de alta resolución que nos permiten ver la aguja y la lesión en tiempo real durante todo el procedimiento.
Amplia variedad de tratamientos infiltrativos
Conocemos y trabajamos con los distintos tipos de infiltración aplicables al pie, eligiendo en cada caso el más adecuado para tu lesión.
Preguntas frecuentes sobre las infiltraciones ecoguiadas en el pie
La infiltración no suele ser la primera opción de tratamiento: antes conviene probar medidas conservadoras como vendajes, fisioterapia, estiramientos o plantillas personalizadas. Si tras varias semanas la mejoría es nula o muy leve, es el momento de plantear la infiltración ecoguiada para acelerar la recuperación. No obstante, en determinadas situaciones o pacientes, la infiltración puede ser la primera vía de elección desde el inicio. Tan poco recomendable es infiltrar sin más desde el primer día como mantener durante meses tratamientos que no funcionan.
Es habitual que el miedo a la aguja haga pensar que se trata de una técnica dolorosa, pero la realidad es que molesta mucho menos de lo que la mayoría de pacientes espera. Además, en los casos que lo requieren aplicamos un bloqueo anestésico previo, lo que permite realizar la infiltración prácticamente sin dolor.
Depende de la patología y del producto empleado. En muchos casos una sola infiltración es suficiente; en otros conviene realizar varias sesiones espaciadas en el tiempo. Tras la valoración inicial te damos una previsión orientativa para tu caso.
Depende del producto infiltrado y de la patología. Con algunos el alivio del dolor se nota de forma temprana; con otros, la mejoría es más progresiva y se consolida en las semanas siguientes. En la revisión posterior valoramos tu evolución.
Sí. Es un procedimiento ambulatorio: al terminar puedes volver a casa y retomar tu actividad habitual de forma prácticamente inmediata. Solo recomendamos evitar el ejercicio intenso o de alto impacto durante los primeros días, según la patología.
Es una técnica muy segura, sobre todo al realizarse bajo control ecográfico, que reduce al mínimo el riesgo de afectar a estructuras vecinas. Aun así, hay situaciones que requieren valoración previa, como el embarazo, las infecciones activas en la zona o los tratamientos anticoagulantes. Por eso, antes de infiltrar, siempre hacemos una valoración completa.

